Niño policia 2

“…Nene, nene que vas a ser cuando seas grande, estrella de Rock’n Roll,

presidente de la nación…”

Cuando seas grande de Miguel Mateos

 

Hace algunos años durante mis estudios en Japón tuve la oportunidad de experimentar varias vivencias sobre la cultura japonesa que me hicieron reflexionar sobre la importancia de los valores culturales para el desarrollo de una nación. Recuerdo por ejemplo que un día fui a jugar un partido de futbol con un grupo de amigos japoneses de la universidad. Uno de ellos consiguió que nos presten un campo deportivo y grande fue mi sorpresa al ver que una vez que acabó el partido mis amigos se organizaron y empezaron a guardar las pelotas que habíamos usado, a limpiar la cancha y dejaron todas las instalaciones tal como las habíamos encontrado. Como se imaginarán me llamó la atención esta actitud de mis compañeros que antes de ir por una cerveza para compartir, priorizaron el cuidado del campo deportivo mostrando respeto por las personas que a continuación usarían el mismo campo.

Me pregunté cuántas personas en nuestro país harían lo mismo después de acabar un partido de futbol entre amigos, seguramente correríamos todos por la cerveza o la bebida y dejaríamos las cosas como están sin preocuparnos de las demás personas que harían uso de las instalaciones antes que nosotros. Al tratar de profundizar un poco más en estas actitudes y buscar una respuesta que me permitiera encontrar alguna fórmula aplicable a otras realidades como la peruana, fue que me encontré con una diferencia fundamental entre ambos países, el sistema educativo.

Es que más allá de la fama del sistema educativo japonés que demanda largas horas de estudio a los niños y su destacable performance reconocida internacionalmente, existe una política de estado para el desarrollo de una currícula donde se incluyen valores culturales que se desean cultivar y desarrollar en los futuros ciudadanos japoneses desde niños. Aspectos como el respeto hacia unos mismo, la sinceridad, el coraje, el amor por la verdad, la libertad y el orden, están incorporados en cursos que son dictados dentro del programa regular de los niños japoneses.

Existen estudios científicos que prueban que el desarrollo de valores culturales de una sociedad y de sus ciudadanos está relacionada con los primeros años de vida de las personas, esto es sin duda la etapa más importante del futuro ciudadano y en la cual el rol de la familia y la escuela primaria y secundaria son fundamentales. En esta etapa se puede moldear e inculcar valores que van a constituir la base de la futura persona y también la base de la sociedad del mañana, sin embargo nosotros como sociedad no tenemos aún una perspectiva de la importancia de estos aspectos para el futuro.

Nuestro horizonte en el país es por ahora el presente y recién estamos luchando para erradicar el analfabetismo en algunas provincias y elevar el nivel de nuestros cursos básicos en sus aspectos de comprensión lectora y de razonamiento numérico. Estas metas son importantes pero estamos desperdiciando la oportunidad de cambiar el futuro utilizando la educación como un vehículo de desarrollo de valores culturales.

Veo por mi ventana que algunos niños juegan a ser policías, y van corriendo con su alegría contagiante. En este momento me imagino que esos niños llegan a cumplir su sueño de convertirse en policías y sueño aún más en que esos futuros policías fueron educados como niños con valores de justicia, equidad, amor por la verdad y la libertad. Que tal fuerza policial tendríamos, incorruptibles, aunque con menos trabajo porque el resto de ciudadanos también vendríamos reforzados con valores que nos permitirán seguir un desarrollo no solo económico sino también social como nación.

Si acompañamos estos procesos de cambios de valores culturales con una participación de los medios de comunicación masivos y también de las redes sociales, estoy seguro que el futuro del país sería diferente. El caso de la gastronomía peruana es un buen ejemplo de cómo se producen estos cambios con apoyo de los medios de comunicación.

Con la figura fundamental de Gastón Acurio, el acompañamiento de otros destacados chefs, y los medios de comunicación como apoyo fundamental se logró convertir la gastronomía peruana en aproximadamente dos décadas en una fuente de orgullo peruano y contribuir al desarrollo de la economía. Hoy Gastón es un héroe del imaginario popular peruano y miles de niños quieren emular su éxito. Antes si estudiabas cocina peruana eras un simple cocinero, hoy eres un chef y puedes llegar a conquistar los paladares del mundo.

A manera de conclusión puedo decir que los cambios de valores culturales deben trabajarse seriamente en el sistema educativo y reforzarse con la participación activa de los medios de comunicación masiva y las redes sociales. Estos cambios que toman tiempo porque hablamos de generaciones hacia adelante pueden contribuir al logro de una seguridad ciudadana del mañana y sobre todo al desarrollo de una mejor sociedad.