Como puedo mantenerme motivado en el trabajo

 

 “No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo” – Emil Cioran

Hoy es día lunes en la mañana y estoy frente a mi computadora sin poder concentrarme en el reporte que debo empezar, todavía siento la efervescencia del fin de semana y se me hace algo pesado pensar que recién empieza la semana laborable. ¿Quién no se ha sentido así al empezar la semana o en algún día en el que ha perdido un poco la motivación y hasta se pregunta si realmente es este trabajo el que le gusta o simplemente se encuentra sentado en esa silla por las circunstancias?

Es humano sentirse desmotivado y más humano hacerlo en el centro de trabajo, donde después de muchos días, horas y minutos dedicados a las mismas actividades es imposible no sentirse harto algunas veces de lo que se hace. Es que la rutina va minando poco a poco nuestro gusto por lo que hacemos, nos obliga a rendirnos ante la evidencia de las tareas acumuladas y nos guía a una caída en el rendimiento de nuestro desempeño. ¿Entonces si es tan nociva la rutina, cómo puedo hacer para mantener la motivación en el trabajo?

La respuesta no es única y va a depender de cada persona y de las circunstancias propias que acompañan a la actividad laboral. Mi primera reflexión es que uno siempre debe tratar de buscar actividades que le gustan o que por lo menos en un balance nos traigan más alegrías que tristezas laborales. Si tengo sentimientos muy negativos con relación a la actividad que desarrollo o hacia la empresa en la cual laboro definitivamente es hora de tomar una decisión radical y dar vuelta a la página.

Si por otro lado estoy en una empresa en la cual me siento cómodo pero no puedo evitar a veces sentirme desmotivado, no se preocupe que es normal. No existe relación perfecta en la vida personal ni laboral donde alguna vez una persona no se haya sentido desmotivado y alcanzado por la rutina de su día a día. En estos momentos puedo darle algunas recomendaciones que me han funcionado y también otras que me fueron recomendadas por otras personas.

Una de las primeras quejas de los ejecutivos con los que he conversado es que no tienen un adecuado balance vida y trabajo, por lo cual la oficina siempre los absorbe. En estos casos al estar en el trabajo sienten hastío y muchas veces culpabilidad de no dedicar más tiempo a su familia. En el largo plazo esto puede agudizarse e incluso llegar a afectar las relaciones familiares. Procure equilibrar su tiempo dedicado a la familia y al trabajo.

El ejercicio permanente como un hábito saludable siempre es positivo para mantener el espíritu elevado. No se trata sólo de las pichanguitas semanales sino de una actividad física a la que le dediquemos por lo menos unos tres días a la semana como parte de nuestras actividades agendadas. Desde caminar, pasar por el gimnasio hasta practicar el deporte que le apasiona son actividades valederas en este rubro.

Busque participar en nuevos proyectos y acepte asumir nuevos retos en el trabajo. A veces preferimos mantenernos en nuestro estatus quo y no cambiar por temor a no hacerlo bien. Si estos retos no aparecen en el trabajo tendré que buscarlos fuera para que esa motivación extra me permita sobrellevar mejor mis actividades laborales. ¿Alguna vez pensó convertirse en un activo miembro en un proyecto social o ser dirigente del equipo de futbol de su hijo?

Muchas veces estamos metidos en los temas del trabajo todos los días y después los llevamos incluso a nuestras conversaciones en la casa. Rompa con ese molde y pruebe otras actividades que le llaman la atención y lo obligan a probar nuevas cosas de manera creativa. ¿Qué tal inscribirme en un curso corto de comida criolla o aprender a bailar salsa?

En mi oficina de vez en cuando puedo desconectarme por unos minutos y hacer algo de meditación. También se está usando poder leer un libro que le guste entre períodos de trabajo para descansar la mente de esas actividades comunes. Hace bien pararse de esa silla, caminar unos pasos y tomarse unos minutos para saborear un café con una buena charla con los colegas de la oficina.

Con un ritmo de vida laboral cada vez más absorbente es importante recordar que es saludable tratar de mantenerse motivado y esa motivación se verá reflejada de manera automática en nuestra productividad. También nos hará mejores personas porque podremos impactar positivamente en nuestro entorno empezando por nuestras familias.