“Lo que sentimos es una colonización de sus costumbres e ideas sobre las nuestras y de alguna manera trata de imponer su forma de vida”
Diputada colombiana Ángela Hernández

 

La ministra de educación colombiana Gina Parody estaba enfrascada en un intercambio de opiniones con la diputada Ángela Hernández a través de los medios de comunicación, donde la línea gubernamental defendía la inclusión de la polémica ideología de género en las llamadas cartillas de ambientes escolares libres de discriminación mientras la diputada izaba la bandera de la reivindicación de padres de familia y movimientos religiosos que protestaban por lo que consideraban un atentado a sus valores religiosos fundamentales.

Finalmente y aduciendo como razón principal a su renuncia el haber perdido el plebiscito la postura del presidente Santos a quien apoyaba, la ministra Parody decidió dejar su cargo, sin embargo no fueron muchos los medios de prensa que se manifestaron en el sentido que la principal causa de su decisión fue la enorme presión ejercida por grupos civiles y religiosos en contra de su política de apoyo a la ideología de género.

En Chile la polémica no es menor y a pesar que la misma presidenta de la república Bachelet apoyaría la inclusión de la ideología de género en el sistema educativo según los medios de ese país, grupos religiosos y ciudadanos en general han manifestado su rechazo a esa política, trasladándose también estas disputas a las redes sociales.

En el Perú hace poco el ministerio de educación se ha visto obligado a retirar de su página web un documento controversial llamado Guía de Educación Sexual Integral para Docentes del Nivel de Educación Primaria  que fuera publicado a fines del 2014 y que según sus críticos contiene los principios de la controversial ideología de género. El ministro de educación peruano que enfrenta una interpelación debido a su enfrentamiento con grupos de presión contrarios a la ley universitaria según la prensa, ha visto de pronto incluido en los cuestionamientos este tema relacionado con la ideología de género.

Si queremos hacer una simplificación de la ideología de género podemos manifestar que según sus promotores no se nace hombre o mujer sino que la identidad sexual es fruto de una “construcción cultural”. Esta ideología ha sido introducida en muchos países desarrollados y es auspiciada por organismos internacionales y un grupo de llamados intelectuales progresistas quienes en sus argumentos a favor manifiestan que es importante preparar a la sociedad para ser tolerante y evitar la discriminación de género. Ellos manifiestan la importancia de prevenir hechos de violencia de género como el suicidio de un joven estudiante colombiano por una presunta discriminación en su colegio por su condición de homosexual, que terminó en una decisión judicial que encontró culpable a los directivos del colegio.

Por otro lado tenemos a los grupos más conservadores apoyados en colectivos religiosos, quienes manifiestan que la ideología de género atenta contra los valores fundamentales de la familia como núcleo social y causa confusión en los niños. Incluso el papa ha alertado sobre el peligro de la inclusión de estos valores calificándolas de colonización ideológica y de propuestas e ideas que surgen en Europa y llegan al otro lado del océano.

Los argumentos de las posiciones a favor y en contra de la ideología de género siguen enfrentándose en los medios de comunicación y a través de las redes sociales. Muchos gobiernos latinoamericanos ya tomaron partido de una posición a favor y otros se han visto obligados a retroceder o ser más conservadores debido a las presiones de grupos civiles y religiosos. Nos encontramos frente a un proceso de globalización cultural como muchos pensadores contemporáneos manifiestan pero existen valores muy arraigados en la sociedad latinoamericana como la religión que van a responder frente a lo que consideran un atentado a sus principios.

Más allá de los puntos de vista y de las opciones tomadas por cada sociedad debemos manifestar que nos encontramos ante nuevos tiempos y que la globalización enfrenta sus batallas más encarnizadas en las mentes de las personas y allí las creencias juegan un rol fundamental.